Dale voz a los niños empoderándoliros para ser escuchados

Los niños tienen muchas cosas importantes que decir. Si bien es posible que no posean el vocabulario más profundo, la forma sencilla en que suelen expresar las cosas (a veces sin filtro) suele ser más perspicaz que la de figuras como Platón y Sócrates, y mucho más que nosotros, los adultos de hoy en día. Tienen el poder de la inocencia y la capacidad de ver las cosas como deberían ser, incorruptas por las experiencias que adquirimos a medida que envejecemos. Sin embargo, un número excesivo de los valiosos jóvenes de nuestra nación no dicen lo que piensan por miedo a no ser tomados en serio, por la preocupación sobre lo que otros puedan pensar, o lo peor: por no ser escuchados en absoluto.
Como alguien que reconoce el tremendo valor que los niños aportan a la narrativa de los problemas locales, nacionales y globales, deseas empoderar a tus hijos y/o estudiantes con una voz que no solo sea escuchada, sino que ayude a iniciar un cambio. ¡Por favor, lee a continuación para hacer que esa magia suceda!
3 maneras en que padres y educadores pueden crear un entorno que incentive a los jóvenes a hablar sobre los temas que les importan
I. Empoderarlos con una plataforma digital
Sabemos que muchos padres y educadores batallan con el nivel de involucramiento que los niños deben tener en las redes sociales. Hubo un tiempo en que muchos recomendaban la abstinencia total de los adolescentes en las redes sociales. Sin embargo, la proliferación de los medios en línea y la inteligencia artificial no va a desaparecer, y si la generación joven de hoy quiere que su mensaje sea escuchado, debe ocurrir en una proporción significativa en las plataformas digitales.
Se alienta a los padres y educadores (con la supervisión de los padres) a crear perfiles digitales con el único propósito e intención de empoderar al niño/s con una plataforma para ser escuchados sobre un tema o asunto que les apasiona. La plataforma, ya sea en YouTube o Instagram (etc.) no debe configurarse como una cuenta personal sino como un canal para visibilizar su causa. Si serán mostrados o escuchados (más sobre esto a continuación) quedará a discreción del o de los padres y del niño, siempre y cuando se cumplan los requisitos de edad mínima.
Es a través de este tipo de plataformas que los superniños como Jaylen Arnold (ver historia) y Samirah Horton (ver más abajo) han podido superar las adversidades y conectarse con otros niños de todo el mundo que enfrentan las mismas situaciones.
II. Empoderarlos para canalizar su voz a través de medios creativos
Ciertamente no todos los niños se sienten cómodos hablando en voz alta para que todos los escuchen. Caramba, tenemos a algunos adultos en el equipo de nuestra propia Fundación que preferirían caminar sobre un lecho de gusanos retorcidos antes que hablar frente a un auditorio. Hablar en público no es para todos, y un niño nunca debe sentir que debe abstenerse de ser escuchado por miedo a hablar en público. Algunos prefieren comunicar sus pensamientos y visiones a través de medios creativos como arte (dibujar, pintar, esculpir, crear artesanías), escritura (poesía, cuentos cortos), música, drama, baila, y más.
Se convoca a los padres y educadores a empoderar a los niños permitiéndoles expresar sus ideas de la manera creativa con la que se sientan más cómodos. Esto animará a un mayor número de niños a “alzar la voz”, llegará a un público más amplio y ayudará a construir una narrativa más integral sobre un tema determinado (es decir, el acoso escolar, el cambio climático, etc.). Pregúntele a su hijo o hijos cómo prefieren expresarse y déjelos volar. Se quedarán gratamente sorprendidos por lo que entregarán.
III. Muéstrales que las acciones hablan más que las palabras
Otro obstáculo que bloquea su misión de dar voz a los niños es la inactividad. Con esto nos referimos a que, si sus metas expresadas (es decir, detener el acoso escolar o acabar con el calentamiento global, etc.) no van seguidas de acciones tangibles, no se les alentará a volver a alzar la voz contra un problema. No pensarán que usted (padre, madre o educador) los está escuchando realmente. Muéstreles que su mensaje será escuchado, incluso si se avecina una lucha cuesta arriba o una batalla para hacer realidad su misión. El viaje puede ser muy gratificante en sí mismo y les enseñará a mantenerse resilientes ante la adversidad.
La acción en la que necesitarán ayuda puede presentarse en forma de actividades de recaudación de fondos o el acto de tocar puertas para conseguir firmas para peticiones que se presentarán a las juntas escolares y/o concejos municipales. Puede implicar llamar a los medios locales para que cubran la iniciativa de un niño, o acompañarlos sobre el terreno, ya sea para hacer una limpieza semanal de la playa o plantar un jardín comunitario.
Al tomar su “voz” y traducirla en acción real, fomentarás la confianza de que sus palabras (habladas o de otro modo) importan de manera palpable.
La Fundación Plant a Seed & See What Grows trabaja incansablemente para inspirar y promover la salud y el bienestar holísticos para los niños en todo Canadá. ¡Ayúdanos a ayudar a la siguiente generación comprometiendo tu apoyo también! Ver más en cómo puedes involucrarte.